Mujeres | Rinoplastía
20
post-template-default,single,single-post,postid-20,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,side_area_uncovered_from_content,qode-theme-ver-7.5,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.2,vc_responsive
 

Rinoplastía

04 Oct Rinoplastía

La Rinoplastía o cirugía de la nariz es uno de los procedimientos quirúrgicos que más se realiza y su objetivo es mejorar la apariencia estética de la nariz, obteniendo un resultado agradable, natural y armonioso con el resto de la cara.

Los principales motivos de consulta para rinoplastia son la presencia de giba que puede ser de hueso o cartílago, la punta caída y las alas nasales anchas o grandes. Todos estos problemas pueden corregirse con una rinoplastia. Muy frecuentemente existen alteraciones funcionales en la nariz, como la desviación del tabique, que requieren de un abordaje más amplio llamado septumplastía. Estos procedimientos pueden realizarse de manera conjunta para obtener un resultado integral funcional y estético.

¿Quién es candidata/o a una rinoplastia?

A personas, principalmente cuando ya han superado la adolescencia, que desean mejorar el aspecto estético de su nariz o que han sufrido una deformidad postraumática, o que sufren una desviación del tabique nasal que les provoca una dificultad respiratoria al disminuir la entrada de aire por alguno de los orificios nasales.

Es una intervención muy frecuente, predominando su realizacion en mujeres sobre hombres  (70 vs 30%).

Mito o realidad:  “No me animo a operarme la nariz porque la anestesia es muy riesgosa”

MITO

Existen dos posibilidades que son igualmente seguras y eficaces, la ANESTESIA LOCAL + SEDACIÓN  y la ANESTESIA GENERAL.  En general, la elección del tipo de anestesia la discute el cirujano con el paciente siempre priorizando la seguridad en el procedimiento quirúrgico.

En narices poco complejas o pacientes jóvenes, se suele optar por anestesia local, salvo situaciones en las que es necesario realizar algún tipo de modificación sobre el tabique nasal, lo que establece la necesidad de anestesia general.

 

Mito o realidad:  “Son cirugías muy largas y eso me preocupa”

MITO

Normalmente la cirugía suele durar una hora y media, dependiendo de la complejidad de la intervención. Es rápida, pero muy minuciosa técnicamente y requiere gran habilidad del cirujano.

Mito o realidad:  “Es cierto que me puedo ir de alta el mismo día”

REALIDAD

Así es, es una cirugía que permite una rápida recuperación anestésica y en la mayoría de los casos el paciente se puede ser dado de alta el mismo día de la intervención.

Mito o realidad:  “A diferencia de otras cirugías plásticas, los resultados no se pueden ver a los pocos días de la cirugía”

REALIDAD

El resultado es inmediato, pero como colocamos una férula (de yeso, plástico o metálica acolchada) el paciente no se ve el resultado hasta que la retiramos, que suele ser a la semana de la intervención.

Después de la retirada de la férula, se colocan pequeñas tiras de cintas especiales que ayudan a disminuir la inflamación.  Tenés que tener en cuenta que el proceso inflamatorio durará varias semanas o meses. La nariz se inflamará levemente y se endurecerá para luego ir desinflamando y volviéndose más blandita al tacto hasta su resultado definitivo, que suele ser entre los 6 meses y el año posterior a la cirugía.

Mito o realidad:  “No quiero operarme la nariz porque te dejan tapones por 15 días”

MITO

Habitualmente en una nariz no compleja colocamos un pequeño taponamiento (gasita colocada por los orificios nasales para evitar el sangrado de la zona) que lo retiramos al día siguiente o a lo sumo a las 48 hs.  En caso de realizar también una cirugía de corrección del tabique nasal, el taponamiento es un poco más grande y lo retiramos al 4º o 5º dia.

Mito o realidad:  “Muchas personas cuentan que la cirugía de nariz es muy dolorosa”

MITO

Sorprendentemente la intervención de la nariz no duele en el postoperatorio. Apenas requiere calmantes y algún antiinflamatorio de baja potencia para disminuir la inflamación, lo que permitirá una recuperación lo más rápida posible.

Lo que efectivamente puede molestar un poco, son el taponamiento nasal que demandará una respiración bucal, y los hematomas perioculares, que suelen resolverse antes de la semana de operado.